admin

Lo nuestro se acabó: Santiago 4:4

La carta de Santiago es una de las que contiene una de las expresiones más fuertes del Nuevo Testamento. Tal vez la más fuerte está en el capítulo 4 verso cuatro en el que acusa a los cristianos de ser «adúlteros». Aunque no creo estrictamente necesario definir la palabra, si creo que para el propósito de este escrito debo hacerlo. El ser adúltero es ser infiel a un compromiso voluntariamente adquirido. El compromiso al que me refiero es a un compromiso de pareja, a un pacto entre dos personas.
Según el contexto de este verso 4, Santiago está exhortando a los cristianos a estar siendo «amiguitos» de todo aquello que desagrada a Dios, el mundo. Juan también, en su primera carta, nos enseña que todo lo que viene del mundo es contrario a Dios, y ahora Santiago reprende a los cristianos a no ser amigos de este mundo. Para Santiago, cuando los cristianos somos amigos (phileos, palabra en el original griego) del mundo somos, infieles a nuestra relación con Dios. En otras palabras, cuando los cristianos mantenemos amistad con el mundo, su filosofía e intereses, estamos siendo infieles a Dios y el mundo es nuestro amante.
Podemos ser caraduras. Le somos infieles a Dios y esperamos llegar a casa a darle un beso y un abrazo como si nada estuviera pasando. ¿Qué pasaría si Dios un día nos recibiera con la noticia de que ya no se aguanta esta situación y nos dijera, «Lo nuestro se acabó»? Por que si de algo debemos estar seguros es que Él es un Dios santo, justo y perfecto y por lo tanto no se puede jugar con su corazón. ¿Tanto menospreciamos nuestra relación con Dios que estamos dispuestos a serle infieles una y otra vez? ¿Estamos tan ensímismados que creemos que podemos burlarnos de Él sin consecuencias? Bajémonos de la nube y entendamos de una vez por toda que su gracia no es de caucho para yo hacer lo que quiera.
Si Ud. es como yo, le ha sido infiel y ambos deberíamos estar de rodillas en este momento pidiéndole perdón. El pasaje de Santiago no termina con esta fuerte y certera acusación, por misericordia de Dios, continúa. Unas palabras más adelante el texto dice, «pero Dios da mayor gracia». Indicándonos que la oportunidad para el perdón sigue abierta. Si reconocemos con humildad nuestra infidelidad a Él y nos arrepentimos recibiremos perdón y podremos, de nuevo, restaurar nuestra relación con Él. Pero si por el contrario, continuamos en nuestra soberbia, seremos resistidos por Él. Pues Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.
Así qué, el llamado es a todos los adúlteros espirituales como yo, y pidamos perdón, arrepintámonos y vayamos a sus brazos pues si nos acercamos a Él, Él se acercará a nosotros y podremos seguir viviendo nuestro idilio de amor.

Luis Guillermo Sánchez

Lo nuestro se acabó: Santiago 4:4 Leer más »

¿Por qué los Cristianos no celebran Halloween?😲

El Origen del Halloween
Para comenzar es necesario saber de donde proviene esta fiesta. Algunas personas piensan que esta fiesta se originó en los Estados Unidos, pero la verdad es que esta celebración es mucho más antigua.

Los comienzos del Halloween datan aproximadamente del año 500 a.C., cuando la cultura celta que habitaba lo que hoy se conoce como el Reino Unido, Francia y la península Escandinava, practicaban el fin del año celta el día 31 de octubre. Esta fiesta era conocida como “Samhain” que significa “fin del verano” e indicaba el inicio del invierno, época durante la cual, según la mitología celta, el señor de la oscuridad“Samhain” reinaba.

Los celtas creían que durante esa celebración la barrera entre los vivos y los muertos se hacía más delgada, lo cual permitía que los muertos (y algunos otros seres espirituales) pasaran hacia el mundo de los vivos. Por esto, los celtas sacaban su ganado de sus propiedades y adornaban sus casas con huesos y basura con el propósito de hacer su hogar desagradable para los muertos que pasaran por ahí.
Adicionalmente, los druidas (sacerdotes celtas) pedían a los residentes ofrendas para hacer sacrificios al Señor Samhain por las cosechas; si alguna familia no entregaba algún sacrificio, los druidas aseguraban que caería una maldición sobre su ganado, cosecha o incluso en la vida de los miembros del hogar. Para oficiar la ceremonia, los druidas se vestían con pieles de animales y con partes de ellos (tal como la cabeza) para confundir y ahuyentar a los muertos y así lograr que ningún espíritu les hiciera daño o tomara posesión de ellos.

Dado que los celtas no tenían una tradición escrita no es claro si se realizaban sacrificios humanos en esta fecha, sin embargo, sí se ha demostrado que los celtas tenían esta práctica en su cultura. Al ser el Samhain la fiesta más importante para los celtas es muy probable que se hicieran entonces sacrificios humanos durante esta celebración.

Dentro de su mitología existe la historia de un hombre muy malo que no podía entrar ni al cielo ni al infierno y fue destinado a andar con una vela dentro de un nabo para que alumbrara su camino. Según los celtas, este hombre (o su espíritu) caminaba durante el Samhain por los pueblos y hacía “tratos” con las familias pidiendo algo de ellas, en caso contrario el espíritu hacía un “truco” el cual consistía en maldecir la familia, su ganado y sus cosechas.

Los celtas, con el propósito de ahuyentar a este espíritu, comenzaron a hacer nabos con figuras aterradoras y con una vela en su interior, y colocarlas en sus casas. Este espíritu se llamó “Jack of the lantern” (Jack de la linterna) y después del tiempo se contrajo a Jack O’lantern, nombre dado actualmente a las calabazas que se preparan para Halloween y que se colocan en la casas. 

Cuando el imperio romano tomó el control de las islas Británicas, cerca del año 43 d.C, adoptaron esta fiesta y la tomarón como suya, agregando algunas cosas de sus propias festividades. Después, cuando Constantino “adopta” el cristianismo como la religión del imperio en el año 312 d.C, la fiesta se mantuvo  y se infiltró dentro del, mal llamado, “cristianismo de Constantino”.

Tras infructuosos esfuerzos por acabar con esta fiesta pagana, en el año 835 d.C, la iglesia católica en cabeza del papa Gregorio III decide “santificarla” y decreta que: el 1 de Noviembre será el día de todos los santos o todas las ánimas, “All hallows day”, y que en la víspera, es decir, el 31 de octubre, se celebraría la misa llamada “All hallows mass”. Por esto, se le dio el nombre de “All Hallows eve” o “víspera de todas las ánimas”, que con el tiempo dio origen al nombre que hoy conocemos, Halloween. Durante la edad media la fiesta se hizo popular entre los hechiceros y brujos quienes atribuían al 31 de Octubre una propiedad especial para sus propósitos al igual que los celtas (y del mismo modo que sucede en nuestros días), haciendo que al Halloween se le conozca también como el día de las brujas.

Cuando los ingleses llegaron a Estados Unidos, llevaron consigo esta fiesta y todos sus detalles, popularizándose en 1840 tras la llegada de los irlandeses a América. En Norteamérica se cambió el nabo del Jack O’lantern por una calabaza y se hizo popular mundialmente después de 1921, mas sigue siendo la misma fiesta realizada por los celtas hace más de 2000 años.

Los celtas a la luz de la Biblia
Hoy en día muchas personas, incluso personas cristianas, tienen una posición pro-halloween y aseveran  que no hay nada de malo en la celebración y que es algo cultural. Esto se basa en dos puntos principalmente: primero, que no es posible comprobar que los celtas hacían sacrificios humanos o de niños en esta fecha y por lo tanto no habría sacrificios a dioses paganos en esta fiesta;
y segundo, que los celtas nunca adoraron al diablo, es más, no existe una figura como tal en la mitología celta, por lo tanto la celebración del Samhain no era celebrada al diablo.

Como ya lo había dicho anteriormente, la posibilidad de que los celtas realizaran sacrificios humanos es bastante alta, pero aún si así no lo hicieron, no dejaría de ser una práctica idólatra en la cual se adoraba a alguien diferente a Dios. Toda la celebración se centraba en el culto a Samhain y al mundo de los muertos, toda la celebración consistía en una reverencia a todo lo relacionado con la muerte al igual que lo es hoy en día. Sin embargo, La Palabra de Dios deja bastante claro que Dios no comparte Su adoración. 

“A Jehová tu Dios temerás, y a Él solo servirás, y por su nombre
jurarás. No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de 
los pueblos que están en vuestros contornos”
Deuteronomio: 6:13-14
 
“No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por
el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero,  ni sortílego,
ni hechicero, ni encantador,  ni adivino, ni mago, ni quien 
consulte a los muertos”
Deuteronomio: 8:10-11
 
Y aunque los celtas no adoraran al diablo, el hecho de que celebraran una fiesta de este tipo sólo indicaba la influencia que el enemigo tenía sobre ellos. Jesús confrontó a los fariseos con esto mismo. 
 
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo,  y  los deseos de vuestro
padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha
permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla
mentira,  de suyo habla;  porque es mentiroso,  y padre de mentira”
Juan: 8:44
 
Los fariseos no adoraban al diablo, eso es claro, pero su vida iba contraria al deseo de Dios, por esto Jesús los llama “hijos del diablo”. Así mismo sucede con los celtas, su fiesta puede parecer muy cultural, pero va en contra de lo que Dios desea y por lo tanto es un instrumento más del enemigo para alejar a la gente de Dios.

Halloween ¿si o no?
Hoy en día, y sobre todo en nuestra cultura, se ha cambiado el nombre del Halloween por “la noche de los niños”, sin embargo no es más que una mera formalidad porque la celebración es casi igual a como lo hacían los celtas hace 2500 años. Es como si pretendiéramos cambiar el nombre de Adolfo Hitler por el de Simón González; ¿por el hecho de tener otro nombre hubiera sido diferente? 

De igual manera sucede con el Halloween, podemos colocarle el nombre que queramos, pero vemos claramente que el propósito de la fiesta es un homenaje a la oscuridad y a la muerte. Algunos padres podrían pensar: “pero mi hijo no está haciendo nada malo, tan solo se disfraza y pide dulces, ¿qué tiene esto de malo?” Si lo viéramos desde otro punto de vista y en otro momento, parecería no haber nada malo porque no hay nada malo en que un niño juegue a disfrazarse y pida dulces. El problema radica en el motivo por el cual se hace esta celebración. 

Cuando dejamos que nuestros hijos hagan parte de esta fiesta estamos demostrando que estamos de acuerdo con el culto a la oscuridad y a la muerte, estamos tomando parte en algo que sabemos que no agrada a Dios, y peor aún, estamos uniéndonos con nuestros hijos a miles de satanistas, brujos y espiritistas que celebran esta fiesta con gran regocijo para hacer sus hechizos, sacrificios y cultos en honor a Satanás.

¿A usted le gustaría que le vieran en una fiesta con los peores criminales del mundo? Seguramente que no, la gente pensaría que usted está de acuerdo con sus crímenes o que ya es un criminal. ¿Cree que a Dios le agrada que sus hijos compartan una celebración en la que se le da culto al diablo? ¿No nos llamó Dios a que fuéramos diferentes y que lleváramos Su luz donde quiera que fuéramos?

“Porque en otro tiempo erais tinieblas,  mas ahora sois luz en el
Señor;  andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en 
toda bondad,  justicia y verdad), comprobando lo que es
agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas 
de las tinieblas,  sino más bien reprendedlas”
Efesios 5:8-11
 
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos;  porque  ¿qué
compañerismo tiene la justicia con la injusticia?  ¿Y qué comunión 
la luz con las tinieblas?”
2 Corintios 6:14
 
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres,  para que
vean vuestras buenas obras,  y glorifiquen a vuestro Padre 
que están los cielos”
Mateo 5:16
 
“No os conforméis a este siglo,  sino transformaos por medio de la
renovación de vuestro entendimiento,  para que comprobéis cuál 
sea la buena voluntad de Dios,  agradable y perfecta.”
Romanos 12:2
 
Dios nos llama a que nos apartemos del mundo, a que no sigamos en la misma corriente de este (Efesios 2.1-2). Dios nos llama a ser santos.

“como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos
en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, 
porque yo soy santo”
1 Pedro: 1:15-16

¿Qué hacer con los niños?
Una de las presiones más grandes en el Halloween es la que hacen los niños, ellos quieren compartir con lo demás niños, quieren jugar, quieren divertirse; para los niños es un juego el usar el disfraz y actuar como otra persona. Pero como adultos y como padres debemos proteger a los niños de lo que realmente es el Halloween. 

Para muchos niños esta fecha es frustrante, pasan la noche encerrados en sus casas viendo por la ventana a los demás niños divirtiéndose y terminan creyendo que no hacen parte del Halloween porque a sus padres no les gusta o porque simplemente esas son las reglas, pero esto no tiene porque ser así.

Si hay algo que los niños tienen claro es quién es Dios y que hay cosas que a Él le agradan y otras que no, y a diferencia de nosotros los adultos, los niños pocas veces cuestionan las cosas que Dios nos prohíbe. La gran mayoría de las veces basta con decirle a un niño que el Halloween no le gusta a Papito Dios para que él entienda porque no hacerlo. Tal vez se sienta triste o no le guste, pero entenderá por qué no se debe hacer. 

Además de explicar al niño que el Halloween no agrada a Dios, también es conveniente ofrecerles una alternativa diferente al Halloween, un espacio en el que se diviertan, en el que se olviden de la fiesta que hay en el mundo, pero sobretodo, un espacio en el que sean instruidos en quién es Dios y cuán grandes cosas a hecho por nosotros. No debe ser un espacio anti-halloween sino un momento para recordar el amor de Dios hacia todos nosotros, recordar la vida de hombres que han seguido a Dios (David, Moisés, Abraham, etc…), y lo que Dios habla en Su Palabra. Para nosotros como cristianos el centro del 31 de octubre (y de toda nuestra vida) debe ser Dios.

“Instruye al niño en su camino Y aun cuando fuere viejo no se
apartará de él”
Proverbios:22-6

¿Por qué los Cristianos no celebran Halloween?😲 Leer más »

Escudriñando las Tradiciones Navideñas: Un Enfoque Bíblico

Cada diciembre, la alegría de la Navidad envuelve las calles con luces, villancicos y tradiciones que parecen llenar de significado esta temporada. Sin embargo, muchas de estas costumbres tienen orígenes desconocidos y, en ocasiones, principios que chocan con la enseñanza bíblica. En este artículo, analizaremos tres pilares navideños: la Noche de Velitas, la Novena de Navidad y Santa Claus, escudriñando su historia y su relación con la fe cristiana.

Escudriñando las Tradiciones Navideñas: Un Enfoque Bíblico Leer más »

Por Gracia Somos Salvos – Efesios 2:1-5 | Guía de Estudio para Padres e Hijos

En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, 2 en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia. 3 En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos.[a] Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios. 4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, 5 nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!

EXPLICACION VERSICULO A VERSICULO

Versículo 1: Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia y sus muchos pecados.
Pablo les recuerda a los creyentes la condición de la cual Jesús los salvo. De igual manera nosotros
no debemos olvidar como era nuestra vida bajo la esclavitud del pecado, recordándolo, podemos
agradecer a Cristo por todo lo que ha hecho por nosotros.

Niños: recuerden que cuando somos desobedientes al Señor y a nuestros padres, cuando nos
portamos mal o decimos mentiras esas malas acciones son pecado y nos alejan de Dios.

Versículo 2: Vivían en pecado, igual que el resto de la gente, obedeciendo al diablo —el líder de los
poderes del mundo invisible—, quien es el espíritu que actúa en el corazón de los que se niegan a
obedecer a Dios.

Al igual que muchas personas que tal vez conocemos, que no aman al Señor y viven
desobedeciéndolo, este versículo nos recuerda que si no obedecemos a Dios estamos obedeciendo
al diablo, que es un enemigo que intenta en todo momento engañar y mentir a las personas que se
niegan a obedecer a Dios.

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido
homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando
habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Juan 8:44

Niños: Recordemos que el diablo, es rebelde, desobediente, mentiroso y engañador y cuando
nosotros hacemos estas cosas lo estamos siguiendo y siendo sus hijos y no queremos eso. Debemos
ser obedientes, juiciosos y hablar siempre con la verdad como Cristo lo hizo.

Versículo 3: Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la
inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo
de Dios igual que todos los demás.

El hecho de que todos pecamos demuestra que tenemos una naturaleza pecaminosa.
Y Pablo nos recuerda que estábamos perdidos en el pecado y no podíamos salvarnos por nuestros
propios medios, es decir que nadie es suficientemente bueno para merecer la salvación.
Solo cuando nos unimos a la vida perfecta de Cristo, es que podemos ser buenos ante los ojos de
Dios.

¿y porque éramos el objeto del enojo de Dios? Porque por nuestra desobediencia, merecíamos el castigo de Dios.
Podemos resumir los tres primeros versículos de esta manera
1. Estábamos muertos en nuestros pecados
2. Nos rebelamos contra Dios
3. Éramos esclavos del diablo y de nuestra naturaleza pecaminosa.

Versículo 4: Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto.
En este versículo encontramos la maravillosa misericordia de Dios, que nos justifica, Pablo lo enfatiza
con un “PERO” es decir, que se detiene a darnos una buena noticia, y esta, es que Dios nos amó
tanto, que aunque estábamos lejos de Él. Jesús nos acercó de nuevo al Padre.
Dios pudo habernos dejado espiritualmente muertos en rebelión contra él, cautivos en nuestros
pecados, pero no lo hizo, nos salvó. No por causa, de lo que vio en nosotros, lo que vio en nosotros
no era nada bueno.

A pesar de eso debemos darle gracias por lo que hizo por nosotros y en consecuencia a esto debemos
ser:
Humildes
Pacientes
Tolerantes
Compasivos
Amorosos
Con aquellos que pensamos que no merecen nuestro amor y compasión, quizás ellos sean indiferentes
con Dios, pero recordemos que así éramos nosotros, y aun así Dios nos amó, por eso debemos amar
a los demás como Jesús nos amó.

Versículo 5: que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida
cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido
salvados!)
Habiendo nosotros estado en esas condiciones, donde no merecíamos nada más que el castigo por
nuestra desobediencia, Pablo nos viene hablando de nuestra vieja vida, y ahora nos anima a vivir
como hijos de Dios, quien nos salvó a través de Cristo por su gracia.
Pablo enfatiza que ya no tenemos que vivir bajo el poder del pecado, porque en la cruz, Cristo quito el
castigo por el pecado y el poder que esta tenía sobre nosotros.
Es mediante la fe en Cristo, que somos libres de la culpa del pecado ante Dios.

Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios,
y son justificados gratuitamente
por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Romanos 3:23-24

VERSICULO PARA MEMORIZAR

Por Gracia Somos Salvos – Efesios 2:1-5 | Guía de Estudio para Padres e Hijos Leer más »

Escuela Dominical para niños La Esperanza de la Resurrección y la Segunda Venida de Cristo

Introducción:
Recordemos que pablo les escribe esta carta a las personas en la iglesia de tesalónica, ellos estaban siendo perseguidos y maltratados por creer en Cristo, pero a pesar de eso pablo supo que ellos permanecían firmes en su fe y fieles a Cristo esperando su regreso. Pero aconteció que muchos cristianos habían muerto recientemente y probablemente asesinados por creer en Cristo. Así que, sus familiares y amigos se preguntaban:

1. ¿Qué pasara con estas personas que han muerto cuando Cristo venga? Pues Él viene por todos sus hijos y no los va encontrar a ellos aquí.

Entonces Pablo les quiere aclarar esa duda y dice en su carta:

capítulo 4: 13-18: 13 Y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza.

14 Pues, ya que creemos que Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá junto con él a los creyentes que hayan muerto.

15 Les decimos lo siguiente de parte del Señor: nosotros, los que todavía estemos vivos cuando el Señor regrese, no nos encontraremos con él antes de los que ya hayan muerto. 16 Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando, con voz de arcángel y con el llamado de trompeta de Dios. Primero, los creyentes que hayan muerto se levantarán de sus tumbas.

17 Luego, junto con ellos, nosotros, los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre. 18 Así que anímense unos a otros con estas palabras.

Pablo les aclara a los de Tesalónica que a pesar del dolor y tristeza por la pérdida de sus seres queridos, ni siquiera la muerte los podrá separar del amor de Cristo, ya que cuando Él regrese como Rey vendrá por todos sus hijos, por los que estén los vivos y por los que ya hayan muerto, así que esta esperanza debía motivarlos a ellos y a nosotros también hoy en día a seguir siendo fieles al Señor y vivir en santidad y amor para con los demás, sabiendo que la venida de nuestro Señor Jesucristo está cada vez más cerca… Y ahora en el capítulo 5 el apóstol pablo responde a otras dos preguntas muy importantes:

Primera pregunta: ¿Cuándo sucederá eso, cuándo volverá el Señor?
1 Tesalonicenses 5:1-3:

Ahora bien, amados hermanos, con respecto a cómo y cuándo sucederá todo esto, en realidad no es necesario que les escribamos. 2 Pues ustedes saben muy bien que el día del regreso del Señor llegará inesperadamente, como un ladrón en la noche. 3 Cuando la gente esté diciendo: «Todo está tranquilo y seguro», entonces le caerá encima la catástrofe tan repentinamente como le vienen los dolores de parto a una mujer embarazada; y no habrá escapatoria posible. Así que la respuesta es: NO LO SABEMOS… y es mejor que no lo sepamos, porque si lo supiéramos nos sentiríamos tentados a ser perezosos en cuanto a nuestra labor para Cristo. Querríamos ya no hacer nada, diríamos ¿para qué hago esto o aquello si Cristo ya viene?… También, la idea de seguir pecando y arrepentirse a último minuto sería la idea de muchas personas, y eso no es lo que Dios quiere.

Segunda pregunta: ¿Qué quiere el Señor que hagamos mientras eso sucede, mientras el regresa?
1 Tesalonicenses 5:4-11: 4

Pero ustedes, amados hermanos, no están a oscuras acerca de estos temas, y no serán sorprendidos cuando el día del Señor venga como un ladrón. 5 Pues todos ustedes son hijos de la luz y del día; no pertenecemos a la oscuridad y a la noche. 6 Así que manténganse en guardia, no dormidos como los demás. Estén alerta y lúcidos. 7 Es en la noche cuando la gente duerme y los bebedores se emborrachan; 8 pero los que vivimos en la luz estemos lúcidos, protegidos por la armadura de la fe y el amor, y usemos, por casco, la confianza de nuestra salvación. 9 Pues Dios escogió salvarnos por medio de nuestro Señor Jesucristo y no derramar su enojo sobre nosotros. 10 Cristo murió por nosotros para que—estemos vivos o muertos cuando regrese—podamos vivir con él para siempre. 11 Así que aliéntense y edifíquense unos a otros, tal como ya lo hacen.

El Señor quiere:

Que estemos despiertos y alertas, que no nos descuidemos como muchas personas que no creen que el Señor vendrá pronto y viven vidas desordenadas o dando prioridad a otras cosas, y no a Dios.
Quiere que vivamos en la luz, haciendo lo que es bueno, amándonos los unos a los otros, confiando en la salvación que Él nos ha dado, con nuestra mirada y nuestra esperanza puesta siempre en Él y en la meta que es encontrarnos con Él en el cielo.
Quiere que nos alentemos y edifiquemos los unos a los otros. Que si vemos a alguno de nuestros hermanos desanimados, tristes o pasando por una situación difícil, podamos animarlo en el Señor.
Y No olvidemos que mientras el Señor regresa tenemos mucho trabajo por hacer como dice:
Mateo 28:19-20
Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones,[a] bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 20 Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos». Debemos compartir a otros las buenas noticias de salvación para que muchos otros conozcan al Señor y sean salvos también.

Actividad familiar:

Les animamos a que juntos en familia puedan hablar al respecto de este tema: la esperanza de la resurrección y la segunda venida de Cristo. Oren juntos, y elaboren un bonito dibujo con los materiales que tengan en casa, donde representen el regreso de nuestro Señor Jesucristo. Dios les bendiga.

Escuela Dominical para niños La Esperanza de la Resurrección y la Segunda Venida de Cristo Leer más »

Scroll al inicio